
Ayer 18 de Mayo, compareció ante la Comisión de Sanidad del Senado la Doctora María Jesús Mardomingo Sanz, Psiquiatra Infanto Juvenil. La Dra. Mardomingo compareció a petición de esta Plataforma de Familias para explicar a dicha Comisión las razones por las que la especialidad de psiquiatría del niño y del adolescente es una grave carencia que sufre nuestro sistema sanitario y por las que hay crear cuanto antes esta especialidad.
Como todas las sesiones del Senado, ésta será publicada próximamente en el Diario de Sesiones, la cual trasladaremos aquí para todos vosotros en cuanto se publique. Mientras tanto adelantamos las impresiones que Diario Médico ha recogido de esta noticia.
Urgencias y Psiquiatría Infantil buscan el refrendo del Senado
Si las primeras plazas de especialistas en Urgencias y Psiquiatría Infantil se ofrecerán en la convocatoria MIR de 2010-2011, como ha prometido Sanidad, sus responsables han señalado en el Senado que la aprobación es urgente para planificar ya las necesidades de personal.
A.S.L./F.G. - Martes, 19 de Mayo de 2009
La Ponencia de Recursos Humanos del Senado -uno de los pocos organismos de la Administración que se está tomando en serio los problemas de personal del del Sistema Nacional de Saludha recibido a los portavoces de las futuras nuevas especialidades prometidas tanto por el ex ministro Bernat Soria, como por Trinidad Jiménez: Urgencias y Emergencias y Psiquiatría Infantil. Por parte de la primera, ha acudido a la Cámara Alta Tomás Toranzo, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) y candidato a la Presidencia de la sociedad.
María Jesús Mardomingo, jefa del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, ha representado a la segunda. Ambos creen que desarrollar sus respectivas especialidades es urgente para iniciar la planificación de personal en este escenario de déficit de médicos.
“El único mecanismo serio para facilitar la necesaria planificación de los servicios hospitalarios de urgencias es la aprobación de la especialidad”, ha sentenciado Toranzo ante los senadores.
Según él, la ausencia de un “registro serio” de profesionales para todas las especialidades -algo que los representantes de la profesión llevan reclamando infructuosamente desde hace años-, “es mucho más gravosa en el caso de urgencias. Difícilmente sabremos cuántos profesionales necesitaremos en los próximos años si no tenemos claro cuántos hay en este momento y en qué hospitales.
Y estamos hablando de un servicio que, más que cualquier otro, debe garantizar el acceso igualitario y en las mismas condiciones a todos los pacientes de todas las regiones”.
Toranzo ha denunciado la “muy significativa ausencia” de algún representante socialista durante su intervención. El portavoz del PSOE, que sí ha estado en todas las comparecencias previas que se han desarrollado en esta ponencia del Senado, se limitó a entregar una pregunta por escrito que leyó María Dolores Pan, representante del PP y presidenta de la ponencia. “Estamos hablando de un partido que sustenta al Gobierno central y que ha asumido una serie de compromisos con nosotros. No sé qué mano negra o qué inconfesables motivos han podido llevar al representante socialista a ausentarse”.
Entidad académica propia
Por su parte, Mardomingo ha destacado que Psiquiatría Infantil “ya tiene una entidad académica que responde a la realidad social de muchos pacientes”. Según ella, ser uno de los tres países de Europa que aún no la tiene incorporada al sistema público “es una paradoja en un país tan desarrollado”.
El retraso en su aprobación ha tenido hasta ahora tres consecuencias: “No hay médicos especializados, los servicios creados son pocos e incumplen las recomendaciones de la OMS sobre la separación de las consultas de adultos, y se ha provocado un grave problema de asistencia para los jóvenes enfermos, retrasando la inversión en docencia e investigación”. Mardomingo, presente en el Senado por petición de la Plataforma de Familias por la Creación de Psiquiatría Infantil, ha lamentado “que muchos médicos excepcionales hayan tenido que dejar el SNS para especializarse en otros países”.
Para justificar aún más la urgencia en dar luz verde a la especialidad, esta pionera en el tratamiento psiquiátrico infantojuvenil ha expuesto la alta prevalencia de estas patologías, que “afectan al 10 por ciento de los niños y al 20 por ciento de los adolescentes.
Lo peor es que sólo se diagnostica correctamente una quinta parte de los casos, y además se tarda mucho tiempo. En concreto, la depresión y los trastornos de ansiedad se verifican a los 2 ó 3 años, los trastornos obsesivos compulsivos, a los 6 ó 7, y el TDAH, a los 5″.
Fuente: Diario Médico